martes, 10 de mayo de 2011

Enfoques de la Gerencia social

La Gerencia Social

En la etapa contemporánea la ciencia ha alcanzado un desarrollo vertiginoso y en ese contexto el estudio de la metodología como soporte tecnológico del conocimiento científico se ha convertido en uno de los temas protagónicos en los principales espacios de reflexión teóricos que se suceden en los ámbitos nacional e internacional, entre otras razones, porque se viene imponiendo como práctica cotidiana un enfoque interdisciplinario y multisectorial de la propia ciencia, aspecto que tiene una incidencia directa sobre los procesos de desarrollo en la dimensión social.

La metodología que, hasta etapa reciente, se asociaba a la función metodológica ejercida por la filosofía y que le daba un carácter de metametodología, es asumida en la actualidad como un sistema teórico más amplio, en el cual la metodología filosófica es uno de los niveles que determina la existencia y el desarrollo de los demás. Desde esta perspectiva, en su acepción más amplia la metodología se define como la “doctrina sobre los métodos y la teoría sobre la actividad del hombre”.
La Gerencia Social se ubica en la intersección de tres áreas: desarrollo social, políticas públicas y gerencia pública. Los aportes de estas tres disciplinas al desarrollo de la Gerencia Social hacen de éste un enfoque integral y con un amplio espectro de posibilidades para lograr los mejores resultados en el ámbito de los programas y las políticas sociales.

Sacando el mejor provecho de cada una de estas disciplinas se avanzará en la articulación de todos los actores relacionados con el proceso de diseño, implementación y ejecución de políticas sociales, promoviendo la participación ciudadana y garantizando los resultados esperados de estos programas.

Uno de los grandes retos de la Gerencia Social está orientado a fomentar una sociedad activamente participativa y protagónica cuyos esfuerzos enriquezcan la acción estatal y la creación de valor público.

Gerencia Social es una gerencia de desafíos, una gerencia de complejidad propia, de frontera, una gerencia compartida, solidaria, transparente, ajena a intereses sectoriales o corporativos.

Una gerencia sensible e inteligente para priorizar la agenda social inmediata, con profesionalidad y foco en cada una de las necesidades que la demanda y deuda social contemporánea exigen.

En el nivel actual de la situación socioeconómica y humana, no hay más tiempo que perder, o más bien se nos está acabando el tiempo.

La gerencia social es una gerencia que desarrolla habilidades para la concertación, los consensos y los acuerdos, pues la variabilidad de involucrados es muy amplia (actores políticos en las instancias nacionales, provinciales y municipales, con lo que la compleja burocracia federal implica, la participación de los beneficiarios, etc.).

Es una gerencia participativa, y ello requiere de habilidades propias para administrar la participación de fondo y no meramente formal, no se trata de la participación del "buzón de sugerencias", sino de la participación efectiva del necesitado, pasar del discurso magistral y demagógico de lo que se debe hacer, a hacerlo con el otro, pasar de la oratoria a la "escuchatoria".

Los modelos de gerencia social, deben lidiar con intereses espurios e instalar una "cinta de plata", una "vía reggia" para estar en condiciones óptimas para transformar la exclusión en inclusión, la corrupción en ética total e incuestionable, la desvalorización en dignidad, las barreras en accesos, los límites cada vez más estrechos del encierro humano a la libertad plena, del foco economicista al foco humano.

También que el delito, la muerte y criminalidad, se transformen en una cultura del trabajo, la producción y distribución de riqueza, incrementar en forma sostenida la calidad de vida cotidiana para recomponer el tejido social y la cohesión para construir un proyecto que involucre a todos.



Enfoques de la Gerencia Social

Las singularidades de la gestión social requieren de un enfoque particular que complete un pasaje o equilibrio entre las siguientes tensiones:

1.- De modelos prescriptivos (recetas y normas) a modelos heurísticos (explorar la realidad, aprendizaje por ensayo y error, comparar con otras experiencias, reajustar marcos de referencias en función de los hechos por la impredictibilidad.  Rondinelli gestión adaptativa).

2.- De gerencia intraorganizacional  a gerencia interorganizacional sinérgica: estilo gerencial de la coordinación formal a la mediación (acortar distancias entre organizaciones), director de orquesta (actuar bajos reglas conjuntas), productor de cine (integración participativa de las organizaciones de un proyecto común).

3.- Del “Cumplimiento de normas y funciones” (mirada hacia adentro) a la “solución de problemas” (orientación a la comunidad y a los ciudadanos) implica mayor flexibilidad y discrecionalidad de los funcionarios y ejecutores.

4.- Del “interés público” (definido por el conocimiento profesional) a la generación de “resultados valiosos”  (incorporación de intereses, valores y conocimientos de los ciudadanos e involucrados).

5.- De modelos verticales a modelos participativos: movilizar las “promesas de participación” en diseño, ejecución y evaluación.  Correlacionado con la autosustentación es un medio, pero dentro de este enfoque de gerencia social es un fin.

6.- Del énfasis en las “funciones y la autoridad” a la “responsabilidad y compromiso por los  procesos y resultados”.  Lo que implica desarrollar responsabilidades transversales por procesos que efectivamente regeneren resultados.

7.- De la dispersión de esfuerzos al tejido de redes, diseños de metaredes.

8.- Del “control jerárquico y externo”  como mecanismos de disciplinamiento al “controlar social y la responsabilización”, lo que requiere compromiso y cultura de servicio, implica participación, exige transparencia y accountatility  y se apoya en el monitoreo y evaluación en tiempo real.

9.- De la secuencia lineal “racional” de los componentes gerenciales (problemas, objetivo, estrategia, ejecución, evaluación) a un proceso iterativo (los componentes se repiten desordenadamente en forma espiralada o de bucle)  e interactivo (los componentes interactúan  sucesivamente y son interdependientes).

10.- Del sesgo gerencialista/tecnicista que tiende a prevalecer en las políticas sociales a una perspectivas socio-política del  proceso de formación, subordinando los instrumentos a los fines.


Las características de este enfoque requieren:
  • Potenciar la descentralización: aprovechar sus ventajas (cercanía con los beneficiarios, flexibilidad y agilidad en decisiones, mayor control por parte de la población) resolviendo los problemas que puedan aparejar: transferencia de capacidades, coordinación, evitar modelo central por efector recentralizador (Mintzberg).
  • Romper el límite entre el diseñador, ejecutor y evaluador y entre funciones estratégicas y operativas.
  • Enfatizar las capacidades políticas tanto las técnicas-administrativas  incluyendo la gestión política (contar con autoridad, recursos y legitimidad), la programática (para crear valor público) y la organizacional (construir la capacidad operativa de la organización.
  • Desarrollar una gerencia participativa de los ciudadanos y los involucrados en todos los aspectos del programa y manejar la participación de los funcionarios, involucrados positivamente en las tareas.
  • Desarrollar una gerencia adaptativa y flexiva, basada en el aprendizaje y en la innovación: y capaz de redefinir el programa cuando fuera necesario y de asumir riesgos.
Desarrollar competencias gerenciales específicas tales como: manejo de la complejidad, logro de la articulación social y la concertación.  Una gerencia de frontera tecnológica.  El desarrollo de una ética de compromiso  social. 

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